El post de hoy está dividido en dos partes, lo que pensé antes de ir a la peluquería y lo que sucedió después de ir a la peluquería.
EL ANTES DE LA VISITA A LA PELUQUERÍA
Jueves 11 de Marzo de 2010 / 16:06 Hs.
A veces los hombres tienen que hacer cosas que detestan, todo sea por defender los valores que la humanidad ha construido.
A veces un hombre debe dejar de lado sus miedos para afrontar lo grandes retos que se imponen en su camino.
Hoy voy a ir a la peluquería.
Siempre me cortaron el pelo en peluquerías, tal vez sea por eso que las odio. Me pone nervioso cuando me lavan el pelo en esa especie de silla incómoda que nadie sabe como se llama; porque es incómoda y siempre me queda el cuello duro.
Yo no disfruto de los masajes capilares, los odio. Nunca el agua está a la temperatura perfecta y el cuello siempre me queda duro.
Además detesto el ambiente de mujeres que quieren ser rubias y hablan de estupideces mientras leen revistas que no logro entender.
Lo mejor es el peluquero que siempre me atiende es un muchacho bastante antipático que parece sentir lo mismo que yo siento. Porque detesto que me hablen por compromiso mientras que me cortan el pelo.
No me gusta hablar. No se preocupen, no es necesario que me hablen en situaciones como:
> Cocina del laburo, mientras me hago el café.
> Ascensor.
> Parada de ómnibus.
> Cola infinita del supermercado Devoto de Suárez.
> Peluquería.
(entre otras)
Pero es necesaria mi presencia en la peluquería, porque mi pelo ya parece paja quemada por el sol. Así que aunque no me guste, voy a tener que ir.
EL DESPUÉS DE LA PELUQUERÍA
Ya está bien. Fui a la peluquería que está dentro del Devoto de Agraciada, en uno de los locales que está a la entrada del supermercado. Pagué 170 pesos y por primera vez me cortaron el pelo y me gustó como me quedó.
Me atendió el mismo muchacho de siempre, con las mismas pocas ganas de atenderme que siempre tiene. Me lavó el pelo en esa máquina rara y me quedó el cuello duro, como siempre.
Lo bueno de todo es que había poca gente y no tuve que soportar esos comentario típicos de peluquería que tanto odio.
No fue tan malo como pensé que iba a ser. Así que bueno, ya pasó. Durante unos cuatro meses no voy a sufrir de mi síntoma de irritación para con la peluquería.
:)

3 Comentarios:
¿Y tenes que irte al Devoto de Agraciada para ir a cortarte el pelo? O.o ¿No hay peluquerias mucho mas cerca de donde vivis? (a no ser, claro, que te hayas mudado).
Claro que sí, es la que me queda más cerca.
cortan barbaro te dejan con 10 años menos estoy super conforme y lindisima.
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